Llegada a El Salvador

Este día estará en nuestras memorias como el más lento y horrible vivido hasta ahora en el viaje. Un 10 de noviembre del 2013 empezó como un día ordinario, nos levantamos a las 6 am salimos del hotel, nos tomamos un café y nos dirigimos a la frontera Pedro de Alvarado para cruzar a El Salvador.

Animosos por conocer El Salvador, llegamos a la frontera con tranquilidad, tardamos una hora para salir de ahí, nada difícil pero al final siempre tedioso, cruzamos y nos comimos unas respectivas pupusas, el reloj marcaba las 11: 00 am  y faltaban aproximadamente 130 km para llegar a la capital.  Lo que nosotros no sabíamos y le advertimos al lector es que para recorrer estos km restantes nos tomaría 10 horas.

Mientras usted sabe que este será un viaje largo, los que abordaban el Volkswagen blanco 1997, escuchaban melodías de electrónica que pone Gustavo mientras maneja, así que con los movimientos de cabeza conducía sin preocupación alguna.

15 km más tarde el vocho comenzó a dar saltos incontrolables por unos momentos, para después continuar de forma normal como sí de una tos se tratará… Y Como buenos mexicanos ellos solo se vieron las caras literalmente, poniendo mil excusas del por que el auto reaccionado de esa forma. Con conocimientos nulos acerca del tema automotriz se comenzó la plática mientras seguían su viaje

¡Le entro basura al carburador! ¡Se me hace que el Filtro de aire esta sucio! ¡Le falta aceite!,  y por último el ya famoso y clásico ¡¡Se aflojo el chicote!!

A los pocos minutos el auto se detuvo por completo, ellos se orillaron e intentaron prenderlo de nuevo pero este no respondía, abrieron la puerta del motor con la esperanza de encontrar la falla a la vista y evidente no había nada, ya que como recalco nuevamente ellos no saben nada acerca de autos.

Uno de ellos intentaba prender el automóvil mientras los otros “apretaban” lo “aflojable” moviendo mangueras y cables. Después del décimo intento, ¡prendió! regresaron los 3 al auto y comentaron – ¿Que tenía?, – ¡no se! sé me hace que tiene una manguera de las bujías floja; nuevamente la ignorancia sacudía a los Nomadarte.

No pasaron ni 15 km cuando se volvió a apagar… y así fue pasando en las próximas 3 o 4 horas, ya que en distancia es difícil decir cuanto recorrieron.

Su modos operandi era el siguiente:  Se apagaba. Se orillaban. Uno de ellos con un trapo movía cables y mangueras hasta que encendía. Y a los pocos metros había que repetir el procedimiento. Así recorrieron muchos kilómetros, hasta que el auto los volvió a dejar y no quiso prender más, lo empujaron colina arriba, con el sol de las 3 de la tarde y de esa forma recorrieron unos 2 o 3 km  intentando prender de puchón y en segunda.

Se detuvieron a descansar en medio de la nada, enojados, sedientos y con mucho calor. El lector al igual que los que sufren este incidente puede pensar que esta historia no puede ponerse peor; Pero el autor quería guardar cosas para si mismo, por lo inverosímil que parecen, pero por cuestiones de dramaturgia no podrá ser posible.

Tres son los protagonistas de esta historia y tres sus pesares, uno esta de mal humor como nunca o como siempre, otro tiene un dolor insoportable en una muela y quiere que todo acabe y el ultimo un día anterior se esguinzo el dedo pequeño del pie izquierdo, estos males son simples pero en circunstancias difíciles pueden llegar a ser un gran obstáculo. Así que lo evidente paso, el auto se detuvo nuevamente, estaba obscureciendo ya que en la mayor parte de Centro America cae la noche pasando las 5 de la tarde, intentaron empujar el auto colina arriba nuevamente en una carretera de alta velocidad, pero no podían moverlo ni un centímetro, los carros pasaban muy cerca de ellos y a altas velocidades, así que, decidieron sacar sus señaléticas para avisar a los conductores, pero fue en vano ya que un conductor sin cultura vial (como casi todos los Salvadoreños al volante) destruyo con su automóvil la señal reflectiva haciéndola pedazos. Los tres tenían miedo pero nadie lo decía, los carros pasaban muy cerca del vocho y ningún conductor tomaba las medidas de distancia y velocidad al ver un auto parado; así que sacando sus ultimas fuerzas, con el estomago vacío y sedientos los tres empujaron el carro…. El enojado con sus dos manos, el que tenia dolor de muela con una mano y la otra en su boca para calmar su dolor y el tercero con las dos manos pero cojeando de un pie, lo intentaban una y otra vez, casi en llanto, hasta que por fin lograron ponerlo en una orilla mas segura. Cada quien se tomo su espacio sin decir palabra alguna, pasaron algunos minutos hasta que llego un Taxista, se detuvo ofreció su ayuda para jalarlos al hotel mas barato y cerca….. En ese momento ya eran las 7 de la tarde

Así con un día largo lleno de cansancio, hambre, sed y sufrimiento termino en un motel barato lleno de canales pornográficos.

Ellos solo pudieron tomar UNA fotografía de los hechos mientras descansaban en las sombras de los árboles.

el salvador,vocho descompuesto,

Comments

2 Comments
  1. posted by
    roman
    Feb 10, 2015 Reply

    Y que tenia el carro? Estoy haciendo el mismo viaje pero en una combi, y sus consejos me han servido mucho.

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